Una vez dentro el primer espacio que nos encontramos es la cancela de piedra y en ella sobre la puerta de acceso a la torre del campanario se encuentra la lápida con la inscripción de la finalización de las obras de la iglesia el 17 de Enero de 1601.
Tras pasar la cancela, nos encontramos dentro de la nave central y lo primero que nos llama la atención es que no tiene crucero con lo que nuestra mirada se va directamente al presbiterio y a su media cúpula. La imagen que preside el altar mayor es la de s. Juan Bautista (titular de la villa y de la parroquia), situado en su artístico camarín. El retablo del Altar Mayor lo forman cuatro grandes columnas corintias en cuya parte alta hay una representación del Espíritu Santo.
Tanto a un lado como a otro de la nave central entre sus contrafuertes se encuentran las capillas laterales, cinco a cada lado, dedicadas a diversas advocaciones, destacando, la primera del lado Epístola, es el baptisterio, donde encontramos la antigua pila bautismal y el retablo de la Sagrada Familia de Antonio Villanueva. La segunda capilla es la que nos vale de acceso a la capilla del la Virgen del Rosario, y en la quinta encontramos el altar barroco dedicado a la Santa Faz en el que se conserva una replica del arca de Mosen Pedro Mena. La primera del lado Evangelio es el acceso a la capilla del Stmo. Cristo y la Comunión.
Destacar los dos antiguos cuadros, de S. Antonio y S.Vicente Mártir; y el segundo de S. Juan de Ribera, que hay situados bajo el coro mayor que seguramente, pertenecieron a la primitiva iglesia. De igual manera los dos grandes lienzos barrocos que hay en el altar mayor, dedicados a la Virgen con el Niño y S. Pascual Bailón.